sábado, 24 de septiembre de 2011

Otras maneras de focalizar

Comentaba ayer sobre las dificultades prácticas de concentrar esfuerzos en los grupos más violentos. En específico, me parece sumamente complejo:

  1. Diseñar un sistema de clasificación de grupos violentos; y, 
  2. Monitorear quien le hizo que a quien, como y donde, cuando el universo de homicidios, secuestros y extorsiones es de miles.
Existen, sin embargo, otras posibles estrategias focalizadas, dirigidas a crear desincentivos al uso de la violencia (para entender la lógica general, ver aquí). A mí se me ocurren al menos tres.

  • Focalizar por tipo de acto cirminal: el gobierno federal (o un gobierno estatal, con las variantes del caso) podría anunciar públicamente que, a partir de una fecha específica, a) los homicidios múltiples, con ocho o más víctimas en un solo incidente (probablemente no más de unas cuantas decenas por año), serían atraídos por la PGR y recibirían atención prioritaria de todas las dependencias de seguridad (idealmente con el apoyo explícito de agencias estadounidenses), y b) la  organización involucrada sería sujeta a una sanción colectiva inmediato (por ejemplo: el traslado de presos vinculados al grupo a una prisión alejada de su zona de influencia; el reforzamiento temporal de la inspección aduanera en cruces fronterizos seleccionados, etc.). Si el mensaje es comunicado adecuadamente, los incidentes con ocho o más víctimas se reducirían considerablemente. Alcanzado ese objetivo, la regla se podría extender a incidentes con cinco o más víctimas y así sucesivamente hasta (casi) eliminar los homicidios múltiples. Llegado a ese punto, se podría aplicar la misma regla a homicidios individuales particularmente brutales (víctimas decapitadas, desmembradas, calcinadas, etc.) o públicos (víctimas colgadas de pasos peatonales, arrojadas en zonas de tránsito intenso, etc.), o bien,  que involucren a personas de algunos grupos demográficos específicos (menores de edad, mujeres, policías, periodistas, etc.). Nuevos subgrupos podrían irse incorporando gradualmente, manteniendo siempre el orden de prioridad inicial, hasta regresar a un equilibrio de baja violencia. F
  • Focalizar por zona geográfica: el gobierno federal (o estatal) podría decretar públicamente algún espacio geográfico específico (una colonia, un municipio, etc.) zona libre de homicidios y aplicar la misma regla que en el inciso precedente (atención prioritaria y sanción colectiva) a los asesinatos cometidos en el área seleccionada. La zona libre se expandiría gradualmente en la medida en que fueran disminuyendo los homicidios. Conforme se fuera avanzando en el objetivo de reducir el número de asesinatos, la regla podría extenderse al secuestro y la extorsión. 
  • Focalizar por orden de aparición: una tercera posibilidad sería adoptar un criterio secuencial: por ejemplo, los primeros doscientos homicidios cometidos en un trimestre recibirían el tratamiento especial descrito en los incisos anteriores. Con ello, las bandas criminales tendrían un incentivo a esperar a que se cruce el umbral, pero, al ser general el incentivo y no haber coordinación entre los grupos, todas las bandas tenderían a esperar y el umbral podría no cruzarse. Por razones obvias, para implementar una estrategia de este tipo, se requeriría tener un mecanismo para informar todos los días a los criminales como va la cuenta.
Cada una de esas estrategias tiene complicaciones operativas y logísticas propias. Tal vez sean impracticables. Pero a mí me parecen mucho más faciles de implementar que una focalización por grupo criminal ¿A alguien se le ocurre alguna otra alternativa?





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